Hoy ya no alcanza con sumar más dashboards, indicadores o reportes para mejorar la toma de decisiones. Frente al crecimiento exponencial de los datos, la dispersión de la información y la sobrecarga de métricas, muchas empresas siguen teniendo dificultades para convertir información en acciones concretas.
Según las conclusiones del Barómetro de Datos e Inteligencia Artificial 2026 de Coface, el desafío ya no pasa por acceder a más información, sino por identificar qué datos realmente aportan valor para anticipar riesgos y tomar mejores decisiones.
En un contexto económico cada vez más complejo e incierto, los equipos financieros, comerciales y de gestión de riesgos tienen acceso a un volumen de información sin precedentes. Sin embargo, muchas organizaciones todavía no logran aprovechar todo el potencial de esos datos.
La principal conclusión del estudio es contundente: aunque la adopción de datos e inteligencia artificial (IA) sigue creciendo, el nivel de madurez aún es limitado. Solo el 17% de los responsables de toma de decisiones considera que tiene un nivel verdaderamente avanzado en el uso de datos para respaldar decisiones estratégicas.
Para Coface, el verdadero diferencial no está en acumular más información, sino en transformar los datos en conocimiento útil para generar valor en la gestión de riesgos de crédito comercial.
En Coface transformamos millones de puntos de datos en información accionable para evaluar riesgos, anticipar eventos y respaldar la toma de decisiones. Creemos que el valor en la gestión de riesgos de crédito comercial surge de la combinación entre datos de calidad, el poder de la inteligencia artificial y la experiencia humana
Nesrin Gonin, Business Information Director de Coface para Francia y Europa Occidental.
1. Detectar antes las señales que pueden impactar una decisión
Los estados financieros, el comportamiento de pagos y los antecedentes crediticios siguen siendo fundamentales para analizar una empresa. Sin embargo, representan únicamente una fotografía de un momento determinado.
Mientras tanto, pueden ocurrir múltiples cambios:
- Un cliente puede deteriorar su situación financiera.
- Un proveedor puede enfrentar dificultades operativas.
- Un sector puede entrar en crisis.
- Un mercado puede verse afectado por factores económicos o geopolíticos.
Por eso, la actualización de la información es tan importante como su confiabilidad.
De hecho, el 68% de los ejecutivos considera que hoy dispone de datos suficientemente actualizados, frente al 49% registrado en 2025.
Sin embargo, el verdadero desafío consiste en identificar qué cambios pueden afectar efectivamente una decisión de negocio.
No sorprende entonces que el 42% de los encuestados considere que contar con indicadores confiables en tiempo real es una de las principales expectativas respecto de los datos y la inteligencia artificial.
Estrategia recomendadaPara cada decisión relevante, ya sea:aprobar condiciones de pago,incorporar un proveedor,ampliar límites de crédito,ingresar a un nuevo mercado,definí qué información debe mantenerse actualizada, cada cuánto debe revisarse y qué señales deben activar un análisis más profundo.El objetivo no es monitorear todo permanentemente, sino identificar tempranamente los factores que podrían cambiar una decisión.
2. Los datos por sí solos no alcanzan: el contexto es lo que genera valor
Una cifra aislada rara vez cuenta toda la historia.
Un indicador financiero puede parecer positivo cuando se analiza individualmente, pero adquirir un significado completamente diferente al combinarlo con:
- retrasos en pagos,
- cambios en el sector,
- condiciones económicas del país,
- información histórica del cliente,
- comportamiento comercial reciente.
Por eso, más datos no necesariamente significan mejores decisiones.
La clave está en integrar distintas fuentes de información y generar contexto.
El objetivo no es reemplazar el análisis humano, sino utilizarlo allí donde realmente aporta valor
Estelle Gazin, Vicepresidenta de Tesorería, Financiación y Gestión de Crédito de Ipsen.
Estrategia recomendadaFrente a cada indicador importante, preguntate:¿Qué información lo confirma?¿Qué datos lo contradicen?¿Qué factores ayudan a explicarlo?La pregunta ya no es solamente "¿qué datos tenemos?", sino "¿qué nos dicen cuando los analizamos en conjunto?".
3. Menos datos, mejores decisiones: comenzar por la necesidad del negocio
Cuando existen grandes volúmenes de información, es habitual caer en la tentación de recopilar datos de manera indiscriminada antes de tomar una decisión.
Sin embargo, esa práctica suele generar el efecto contrario:
- análisis más lentos;
- mayor complejidad;
- pérdida de foco.
Cada decisión tiene necesidades específicas.
No requiere el mismo análisis:
- aprobar crédito a un nuevo cliente;
- evaluar un proveedor estratégico;
- revisar exposición al riesgo;
- ingresar a un nuevo mercado.
Por eso, el enfoque más eficiente consiste en comenzar por la necesidad de negocio y luego identificar qué información resulta relevante para responderla.
Antes de incorporar nuevos reportes, herramientas o indicadores, es recomendable definir:
- cuál es la decisión que debe tomarse;
- cuáles son los riesgos que se quieren evaluar;
- qué datos son realmente necesarios.
Estrategia recomendadaFormulá primero la pregunta de negocio y después seleccioná únicamente la información que contribuya a responderla.La inteligencia artificial puede acelerar los análisis, pero sigue siendo fundamental contar con criterio, experiencia y conocimiento del contexto.
A medida que los datos y la inteligencia artificial ganan protagonismo en las organizaciones, el verdadero desafío deja de ser el acceso a la información y pasa a ser su capacidad para generar resultados concretos.
> Explora el ecosistema de soluciones de Coface para la gestión de riesgos de crédito comercial: seguro de crédito comercial,servicios de información empresarial, gestión de cobros y más;
> Contacta hoy mismo con nuestros expertos en tu país y solicita una demostración personalizada.

