Los países del Golfo están acelerando sus inversiones en inteligencia artificial, centros de datos y ecosistemas digitales para prepararse para una economía menos dependiente del petróleo. Sin embargo, esta nueva etapa de diversificación también trae aparejados riesgos tecnológicos, desafíos operativos y nuevas dependencias estratégicas. Según el análisis de IA Coface, el crecimiento de la infraestructura digital en la región está generando oportunidades de desarrollo, pero también expone a las empresas y gobiernos a vulnerabilidades vinculadas a la tecnología, el talento especializado y la disponibilidad de recursos.
Datos clave
- Más de USD 250.000 millones invertidos por los países del Golfo en los últimos 20 años en inteligencia artificial, centros de datos avanzados, videojuegos y ecosistemas digitales.
- La región representa poco más del 1% de la capacidad mundial actual de centros de datos, pero concentra cerca del 7% de la capacidad en construcción y casi el 6% de la capacidad proyectada.
- Un centro de datos hiperescala estándar puede requerir entre 1 y 5 millones de litros de agua por día para su refrigeración.
Los países del Golfo aceleran su apuesta por la inteligencia artificial
Los países que integran el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) se están consolidando como uno de los nuevos polos globales de crecimiento para la inteligencia artificial y la infraestructura digital.
Impulsados por fondos soberanos y estrategias de transformación económica, están invirtiendo fuertemente en:
- Inteligencia artificial.
- Computación en la nube.
- Centros de datos.
- Ecosistemas digitales.
- Tecnologías emergentes.
Aunque la participación actual de la región en la capacidad global instalada sigue siendo relativamente limitada, su protagonismo es mucho mayor en los proyectos que hoy están en construcción o en fase de planificación.
La diversificación económica no elimina los riesgos, los transforma
El desarrollo de la inteligencia artificial en los países del Golfo se apoya en ventajas competitivas importantes:
- Energía a bajo costo.
- Solidez financiera.
- Infraestructura de desalinización.
- Ubicación estratégica entre Europa, Asia y África.
Sin embargo, esta transformación no elimina las vulnerabilidades existentes. Según el análisis de Coface, simplemente las traslada hacia nuevos ámbitos.
La infraestructura digital se convierte en un activo crítico
A medida que las economías del Golfo se digitalizan, la infraestructura tecnológica adquiere una relevancia comparable a la de la infraestructura energética.
Hoy los centros de datos, las plataformas cloud, las redes digitales y los cables submarinos sostienen:
- Servicios financieros.
- Plataformas gubernamentales.
- Ciudades inteligentes.
- Cadenas de suministro digitales.
- Operaciones empresariales.
Por ese motivo, estas infraestructuras se transforman en activos críticos cuya interrupción podría generar impactos significativos sobre la actividad económica.
La carrera por la inteligencia artificial en los países del Golfo refleja un cambio profundo. La diversificación posterior al petróleo no elimina las vulnerabilidades existentes, sino que genera nuevas dependencias
- Seltem Iyigun, economista para Medio Oriente en Coface.
En este nuevo escenario, activos como los centros de datos, los semiconductores, el talento especializado y los recursos críticos adquieren una importancia estratégica similar a la que históricamente tuvo la infraestructura energética.
La evolución de la IA en los países del Golfo, según Coface, confirma que la gestión de los riesgos tecnológicos será cada vez más determinante para la competitividad y la sostenibilidad de las empresas en la región.




